Te encantará...

¡Que no me entere yo que ese culito pasa hambre!
Tu madre ha de ser pastelera, porque un bombón como tú no lo hace cualquiera.
Si amas a Dios que murió por tanta gente, ¿por qué no me amas a mí que me muero por ti solamente?
Apuesto que hoy dormirás con los ángeles y soñarás conmigo, pero un día
dormirás conmigo y soñarás con los ángeles.
¡Dichosa la mañana en que aparezcan tus hermosos zapatos debajo de mi cama!
¡Tú con esas curvas y yo sin frenos!
Un imposible me mata, por un imposible me muero. Un imposible es querer
al imposible que quiero.

Si tu cuerpo fuera cárcel y tus brazos cadenas, qué bonito sitio sería para cumplir mi condena.
Tú no tienes ninguna anomalía. Lo que tienes es una gran anovirtud.
Eres un camión con atracción delantera.
Dichosos los ojos que te ven y más feliz la mano que te toque.
Tus ojos son dos luceros; tus mejillas dos manzanas. ¡Qué linda
ensalada de frutas haríamos con mi banana!
Pareces miel de abeja, porque quien te prueba no te deja.
Te quiero y por quererte me muero. Si por quererte me muero, no sé para qué carajo te quiero.
Si el mundo fuera un pañuelo... serías mi moco preferido.
¿Qué regla ni qué compás? ¡Si no se puede por delante, que sea por detrás!
Si tus piernas son las vías, ¡cómo será la estación!
Me gustaría ser catarro, para agarrarme a tu pecho y no soltarme.
¡Todas las demás mujeres eran fotocopias! Acabo de conocer la original!
¿Jugamos al adivino? Tú te sientas en mi cara y yo adivino cuánto pesas.