
La adaptación de esta popular historia, basada en las novelas gráficas
de "Los cuatro fantásticos" publicadas por Marvel Comics, ha tardado
varias décadas, ante la escasez de la tecnología suficiente para su
realización. Es ahora, cuando la técnica virtual se está demostrando
imprescindible, cuando se reúnen las condiciones necesarias para
explotar al máximo la increíble historia de estos superhéroes.
Se estrenará el próximo 8 de julio, y tendrá segunda y
tercera parte, según afirmó anoche una de sus protagonistas, la actriz
estadounidense Jessica Alba. En rueda de prensa, la actriz dijo que los
cuatro actores que protagonizan el filme de ciencia ficción firmaron
contrato por tres cintas.
En este filme se le dado una oportunidad cinematográfica a varias
jóvenes promesas.Probablemente la más conocida por el público juvenil
sea la actriz Jessica Alba. Su lanzamiento en la pequeña pantalla no
pudo tener mejor padrino, siendo James Cameron su principal valedor. La
serie
Dark Angel, aunque sólo ha tenido dos temporadas, se convirtió rápidamente en un producto de culto. En
Sin City
(2005, Robert Rodríguez, Frank Miller), interpreta al personaje más
angelical de la cinta, el de una inocente bailarina de streap-tease que
enamorará a Bruce Willis.
El otro actor protagonista de esta cinta, que seguro reconocerá gran
parte del público, es el malo del filme. Julian MacMahon parece querer
especializarse en personajes siniestros y torturados. Hijo de un
antiguo ministro de Australia, saltó a la fama televisiva con su
participación en la serie
Embrujadas (Charmed) y, posteriormente, con
Nip/Tuck, serie dramática que trata sobre dos cirujanos plásticos.
Los otros tres protagonistas masculinos de la cinta también han hecho
sus pinitos en la pequeña pantalla. Michael Chiklis, conocido por su
participación en la popular serie
The Shield, es el encargado de dar vida a La Cosa. Ioan Gruffudd, sir Lancelot en la última adaptación de la obra
El Rey Arturo,
interpreta a Mr. Fantástico. Mientras que Chris Evans es el Hombre
Antorcha, y puede ser recordado por interpretar la comedia juvenil
No es otra estúpida película americana y por haber acompañado a Kim Bassigner en el thriller
Cellular (2004).
El universo Marvel está plagado de héroes y villanos únicos que hacen
vibrar a millones de seguidores en todo el planeta. Este mundo paralelo
nos proporciona las aventuras y vivencias extraordinarias que faltan en
nuestra vida diaria. El hecho de trasladar al cine los emblemas
identificativos de la famosa factoría de cómics, ha conseguido crear
más adeptos a estas figuras. Sólo era cuestión de tiempo que el más
conocido grupo de personajes de esta casa se hiciera con un hueco en la
gran pantalla. Los cuatro fantásticos ya han llegado.
El nacimiento de este grupo surgió para competir con la recién formada
Liga de la Justicia de la compañía DC. Fue en el año 1961 y la Marvel
tenía bastantes problemas económicos que hacían peligrar su futuro. El
editor Martin Goodman encargó a los grandes maestros del cómic, Stan
Lee y Jack Kirby, la creación de un grupo de superhéroes. Y así lo
hicieron. No utilizaron a personajes ya formados, sino que se
atrevieron a comenzar de cero una historia que ha alcanzado la
categoría de mito.
Influidos por el ambiente político que rodeaba a la sociedad americana
y la carrera espacial que se vivía entonces, los creadores del cómic
decidieron tomar como protagonistas a un grupo de científicos que se
embarcan en un experimental vuelo espacial. El resultado será que los
cuatro ocupantes de la nave se verán afectados por una radiación
electromagnética que les convertirá en seres especiales. Con sus recién
obtenidos poderes, se dedicarán a hacer frente al mal que acecha a la
tierra, representado en la figura ya legendaria del Dr. Muerte. Este
personaje está considerado como el villano por excelencia de la
factoría Marvel.
Los nuevos protagonistas cumplirán ciertas condiciones básicas para ser
superhéroes, pero a la vez, aportarán una importante novedad al género.
Mientras que, por norma, los héroes deben tener una doble identidad
para realizar sus hazañas y mantener su vida privada a salvo de la
expectación pública, los cuatro fantásticos romperán esa dinámica. Son
héroes que, por primera vez, se muestran a cara descubierta ante el
público. Una familia unida que realiza sus trabajos especiales con el
conocimiento del mundo entero. Y todo sin cambiar su nombre o aspecto.
Además, el miembro más carismático del grupo, denominado La Cosa, es un
héroe que no desea serlo. Lo único que quiere es deshacerse de unos
poderes que casi no puede controlar y que le impiden llevar una vida
normal. Esto añade una cierta angustia vital al personaje, lo que le
hace más humano e identificable con el público. Con el tiempo, esta
faceta se extenderá a la mayor parte de los superhéroes.
Y así, durante más de 40 años, muchas generaciones han crecido con las
variadas y emocionantes aventuras de unos personajes muy humanos. La
situación especial en la que viven, no les priva de tener sus
conflictos emocionales y sentimentales, como tampoco de momentos de
felicidad y diversión. Realmente se comportan como una familia normal,
y ahí radica la base de su éxito. El público se siente identificado con
ellos, y si miramos atentamente la personalidad de cada uno,
entenderemos el por qué.