
La película "El cielo gira", de la directora
Mercedes Álvarez, recibió el pasado 12 de marzo el gran premio del 27º
Festival Internacional Cinéma du réel, que se celebró en París y en el
que competían 37 documentales.
La realizadora, que recientemente exhibió su película en el Festival
Punto de Vista de Pamplona y que también ha ganado el prestigioso Tiger
Award en el Festival de Rótterdam, cuenta en su primer largometraje la
historia de Aldealseñor, un pueblo de la provincia de Soria de 14
habitantes donde Mercedes fue la última en nacer.
Álvarez establece un paralelismo entre la situación del pueblo, cuya
esencia se diluye y desaparece, con la realidad del pintor pamplonés
Pello Azketa, a quien una enfermedad ha ido dejando sin vista poco a
poco.
Este trabajo es la crónica de dos pérdidas anunciadas e inexorables. La
primera se refleja en la vida dentro del pueblo, que se apaga poco a
poco, al quedar únicamente 14 habitantes, todos ancianos. A la vez, el
pintor que visita esa zona también se encuentra con que su vista
desaparece por momentos. Dos situaciones dramáticas que nos hablan de
la metáfora del final. El cine documental español se encuentra en su
mejor momento creativo, y esta obra viene a continuar una excelente
evolución de este género narrativo que cada vez está logrando más
adeptos.
En Aldealseñor, un pueblo de los páramos altos de Soria, quedan hoy 14
habitantes. Son la última generación, después de mil años de historia
ininterrumpida. Hoy, la vida continúa. Dentro de poco, se extinguirá
sin estrépito y sin más testigos. Los vecinos de Aldealseñor y el
trabajo del pintor Pello Azketa comparten algo en común: las cosas han
comenzado a desaparecer delante de ellos. La narradora vuelve a su
origen y asiste a ese final al tiempo que intenta recuperar una imagen
primera del mundo, de la infancia.